Hace mucho que escribí por última vez en este blog. He decidido escribir ahora, porque, qué narices, no tengo otra cosa mejor que hacer, y me apetece expresarme.
Me ha ocurrido de todo en este tiempo. He terminado mi carrera, me he graduado...y he vuelto a seguir estudiando, un máster, que a ver si termino el curso próximo con un poco de suerte. Aún pende de mí química, pero la superaré, como lo he hecho otras veces. Me hizo mucha ilusión encontrarme con mis tíos, mis padres y mi novia, orgullosos de mí por haberme esforzado tanto estos años.
Ahora, ha llegado otro gran cambio: ¡un primer empleo! estoy de prácticas, claro, quién contrataría a un ingeniero que no es ingeniero aún... pero no está nada mal. Patentes Talgo SA es una buena empresa para empezar en el mundo laboral serio. De aquí para allá, soy el secretario del diablo. La verdad es que está siendo toda una experiencia, de la que guardaré grato recuerdo.
Un año viviendo con mi novia...y ahora se tiene que ir. Me pone triste, porque ello implica tenerla lejos...pero me alegra, por varias razones: ella estudiará lo que desea por fin, lo cual me enorgullece (tener a tu lado alguien que lucha siempre por su futuro es increíblemente motivador). Y además, recuperaremos las viejas costumbres que tanto dolieron y tanto nos unieron: nuestra llamada de buenas noches que dura una hora, nuestras llamadas de Skype durante horas mientras estudiamos, y el acordarnos el uno del otro constantemente, para darnos motivos para abrazarnos aún más fuerte los fines de semana. Será un año duro, pero divertido.
Y además...¡¡he sido tío!! una experiencia preciosa, qué bebé más adorable, me lo comía con patatas. Quiero y deseo que mi sobrino sea el niño más feliz del mundo, y mientras esté en mi mano haré todo lo posible por ayudarle. No podría ser más feliz.
Sigo con mis aficiones: la fotografía la tengo un poco abandonada, porque no tengo demasiado tiempo libre y lo paso con mi familia, mi familia política y mis amigos. Sin embargo, sigo echando unas partidas al PC cuando tengo tiempo, y buscando paridas a cada momento. Cada día me gusta más hacer chapucillas, y me entretengo aquí y allá haciendo apaños. Mi cuarto quedó estupendo.
Ahora soy carrocero, con mi novia al lado, y el grupo carrocero del tío de ella. Disfruto como un enano, todo el verano haciendo tardes y tardes pegando papeles para llegar a genialidades como estas:
Os contaré más, cuando no esté hecho polvo y con muchas ganas de dormir, que las 5.45 llegan muy pronto.
Abrazos y besos para casi todos.
Ah, casi me olvido: ¡¡te quiero!!

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